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BLANQUEAMIENTO DENTAL

El blanqueamiento dental es un procedimiento clínico que trata de conseguir el aclaramiento del color de uno o varios dientes aplicando un agente químico, y tratando de no alterar su estructura básica. Se dividen en dos grupos según que se realicen sobre dientes con vitalidad o sin ella.

En los primeros el agente químico (peróxidos) se aplica desde el exterior y en los no vitales también desde dentro.

SÍNTOMAS

El paciente refiere tener un diente o varios dientes oscuros. Las tinciones intrínsecas de los dientes pueden tener diferentes causas: hereditarias, farmacológicas, tratamientos dentales, etc.

TÉCNICA

Es imprescindible realizar una buena historia clínica y una correcta exploración para llegar al diagnóstico y poder plantear un tratamiento de blanqueamiento dental.

Dependiendo de si es un sólo diente o varios dientes los que deben ser tratados, así como de si se va a realizar o no blanqueamiento interno, se deberán tomar impresiones de las arcadas para confeccionar las férulas para el agente químico.

Para la aplicación interna será necesario realizar una eliminación de tejido para poder colocar el blanqueador en el interior del diente, que debe estar bien endodonciado. Las técnicas realizadas en la consulta utilizan un agente químico a alta concentración y una fuente de calor por luz o termocubetas.

Las técnicas ambulatorias se realizan con agentes químicos a bajas concentraciones colocándolos en una férula durante periodos de tiempo definidos.

COMPLICACIONES

En las técnicas con calor pueden aparecer sensibilidades postratamiento. Los peróxidos pueden producir fenómenos inflamatorios y ocasionales quemaduras en las encías que desaparecen en pocas horas. En las técnicas ambulatorias la férula puede provocar irritación de los tejidos blandos o incomodidad oclusal.

Es frecuente observar hipersensibilidad dentaria durante el tratamiento, que generalmente desaparece al suspender el tratamiento.